Limpieza de Alfombras en Seco: Métodos para Hacerlo en Casa
Las alfombras son imanes para el polvo y los alérgenos. Sin embargo, mojarlas demasiado puede provocar malos olores y dañar el tejido. La limpieza en seco es la solución ideal para mantenerlas frescas y limpias sin esperas de secado.
¿Cuándo elegir la limpieza en seco?
Es especialmente recomendada para alfombras de lana, seda o aquellas con tintes naturales que podrían desteñirse con el agua. También es la mejor opción si necesitas usar la habitación inmediatamente.
El Método del Amoníaco y Bicarbonato
Aunque el amoníaco es un líquido, se evapora rápidamente. Mezcla una parte de amoníaco por tres de agua tibia. Humedece un paño (no lo mojes en exceso) y da toques sobre la alfombra. Luego, espolvorea bicarbonato para absorber cualquier rastro de humedad y olor.
Uso de Polvos Específicos
Existen productos comerciales en polvo que contienen micro-esponjas cargadas con disolventes químicos. Se esparcen sobre la alfombra, se cepillan ligeramente y se dejan actuar. Al aspirar, el polvo se lleva consigo la suciedad.
Si tu alfombra tiene mal olor, mezcla el bicarbonato con unas gotas de aceite esencial de lavanda antes de esparcirlo. ¡El resultado será increíble!
Limpieza Profunda con Maquinaria
Para una limpieza realmente profunda en alfombras muy transitadas, los métodos caseros suelen quedarse cortos. En Limpi ofrecemos un servicio de limpieza a domicilio con equipos que extraen la suciedad más incrustada de la base del tejido.